Uno de los aspectos con mayor importancia a la hora de implementar en tu vivienda dispositivos de tecnología avanzada, uno de los que habría que destacar es la seguridad. Si bien es cierto que existen muchos sistemas de seguridad, en las viviendas donde haya instalaciones de gas, ya sea gas natural, GLP, propano o butano, los detectores de fugas de gas se convierten en algo básico.

En este artículo vamos a ver con detalle qué son los detectores de fugas de gas, cómo funciona y por qué es tan importante su instalación en tu vivienda.

¿Qué es un detector de gas?

Puede sonar obvio pero un detector de gas consiste en un dispositivo que emite una alarma acústica y/o visual al producirse la fuga de cualquier tipo de gas (natural, propano, butano, etc.), cortando, además, de manera automática el suministro con el objetivo de evitar accidentes que puedan provocar graves problemas.

Gracias a la actuación de este tipo de detectores, los inquilinos del inmueble pueden llevar a cabo medidas, como ventilar, para evitar problemas. Éste tipo de detectores se pueden incorporar a las instalaciones domóticas, dando un aviso remoto al usuario de la posible fuga.

Gracias a los sensores incorporados en estos dispositivos, pueden detectar el momento en que desaparece la fuga para volver a encender el suministro.

Funciones de un detector de gas

● Alertar de una fuga de gas gracias a señales visuales y/o acústicas para que se tomen las medidas necesarias
● Cortar el suministro de gas de manera inmediata para que la fuga desaparezca de la manera más rápida posible
● Reactivar el suministro cuando se detecta que no hay restos de gas

Para la detección de la presencia de gas en el interior de un inmueble existen diferentes tipos de sensores los cuales emitirán una señal para alertar del peligro en el ambiente.

Veamos los tipos diferentes que existen:

● Sensores infrarrojos: El funcionamiento de este tipo de sensores es muy sencillo debido a que detectan que hay gas en el interior del inmueble si la materia interfiere entre un punto emisor y un punto receptor de luz.
● Sensores de ultrasonidos: Usan sonidos de alta frecuencia para la detección de cualquier tipo de fuga de gas en el interior.
● Sensores semiconductores: Este tipo de sensores posee una película compuesta por diferentes materiales químicos. Si se detecta la presencia de gas en el ambiente, la resistencia eléctrica se contrae y emite una señal que activa las diferentes alarmas del detector.
● Sensores catalíticos: Este tipo de detectores de gas incorporan unas bobinas que incrementan su temperatura incluso hasta los 500ºC, lo cual provoca que se oxide el gas que hay en el ambiente, activando las diferentes alarmas de aviso. Suelen ser los que más se usan en vivienda.

Coste de un detector de gas

El coste de estos detectores variará según el tipo, aunque no existen grandes diferencias entre ellos. Se pueden encontrar detectores muy simples con un coste de unos 10 euros, mientras que los modelos de mejor calidad pueden llegar a costar unos 40 euros.